Anfibios

La palabra anfibio (Amphibian en latín) significa ambas vidas, esto está relacionado con el proceso de crecimiento de los anfibios que están unidos al medio acuático en la fase larval y al medio terrestre en la fase adulta.

Los anfibios habitan en casi todo el mundo a excepción de zonas con condiciones extremas como la Antártida, el Ártico y desiertos extremadamente secos.

Se conocen alrededor de 7.500 especies diferentes que están divididas en tres principales grupos: Anuros (ranas y sapos), Caudados (salamandras y ajolotes) y Gimnofiones (cecilias). 

En estado larval los anfibios cuentan con un sistema de respiración branquial, muy similar a los peces, por lo que su reproducción siempre estará ligada al medio acuático. Su cuerpo va sufriendo una serie de cambios hasta que llegan al estado adulto y su respiración pasa a ser pulmonar que está reforzada gracias a su capacidad de respirar a través de la piel. 

Muchos de estos anfibios tienen la capacidad de generar sustancias tóxicas a través de su piel, siendo el veneno de la rana dardo (Phyllobates terribilis) las famosas dendrobates, considerado el más tóxico del mundo. La parte curiosa es que este veneno se genera gracias a su alimentación, las hormigas. Es por ello que en cautividad pierden esta propiedad y son totalmente inofensivas. 

Sin duda alguna, los anfibios son criaturas increíbles capaces de desarrollar su vida en dos medios diferentes y sufriendo cambios fascinantes en su cuerpo dignos de una de las especies más extendidas por todo el mundo.