Las tarántulas son uno de los animales de terrario más fascinantes por su longevidad y bajo mantenimiento, aunque también de los más rodeados de mitos. Con la información correcta, son mascotas sorprendentemente sencillas de cuidar. En esta guía repasamos las especies más comunes, cómo montar su terrario y qué esperar del proceso de muda.
Especies más comunes en terrariofilia
Entre las especies más recomendadas para principiantes destacan la Grammostola rosea (muy dócil y de fácil cuidado), la Brachypelma hamorii (llamativa y tranquila) y especies más activas como la Pterinochilus murinus, recomendada solo para manos con más experiencia por su carácter defensivo. Cada especie se diferencia también por su comportamiento: terrestres, arborícolas o fossoriales (excavadoras).
(Imagen sugerida: collage de dos o tres especies mencionadas. Alt text: «Especies de tarántulas para terrariofilia»)
Terrario según el tipo de especie
El montaje del terrario depende del comportamiento de la especie: las terrestres necesitan más superficie que altura, las arborícolas requieren un terrario más alto con corteza o rama para trepar, y las fossoriales necesitan sustrato profundo para poder excavar su madriguera. En los tres casos, el terrario debe ser proporcional al tamaño del ejemplar, ni demasiado grande ni demasiado pequeño.
Alimentación
Las tarántulas se alimentan principalmente de grillos, aunque también aceptan otros insectos como tenebrios o cucarachas, en un tamaño proporcional al cuerpo del ejemplar. La frecuencia varía según edad: los ejemplares jóvenes comen con más regularidad, mientras que los adultos pueden pasar semanas sin comer sin que sea motivo de preocupación.
La muda: qué es y cómo actuar
La muda es el proceso mediante el cual la tarántula renueva su exoesqueleto para poder crecer. Antes de mudar, suele dejar de comer y mostrarse menos activa; durante y después del proceso no debe manipularse ni alimentarse hasta que el nuevo exoesqueleto esté completamente endurecido, ya que es un momento de gran vulnerabilidad para el animal.
Preguntas frecuentes
¿Son peligrosas las tarántulas para los humanos?
Las especies habituales en terrariofilia no representan un peligro serio: su veneno suele causar, como mucho, una reacción local similar a una picadura de avispa. El mayor riesgo real son los pelos urticantes de algunas especies americanas, que pueden irritar piel y mucosas.
¿Cuánto vive una tarántula?
Varía mucho según especie y sexo: los machos suelen vivir entre 3 y 5 años, mientras que las hembras de muchas especies pueden superar los 15-20 años de vida.
¿Cada cuánto muda una tarántula?
Depende de la edad: los ejemplares jóvenes mudan varias veces al año porque crecen rápido, mientras que los adultos, especialmente las hembras, pueden mudar solo una vez al año o incluso menos.
¿Necesitan compañía otras tarántulas?
No, son animales solitarios y territoriales. Convivir con otro ejemplar en el mismo terrario suele acabar en canibalismo.
¿Qué hago si mi tarántula deja de comer?
En la mayoría de casos es normal y está relacionado con el ciclo de muda o simplemente con su ritmo metabólico lento. Solo es motivo de preocupación si va acompañado de otros signos, como deshidratación o inmovilidad prolongada.
